Como ya hemos dicho en alguna otra ocasión, una mochila es, para muchos, algo más que un simple objeto para trasladar cosas. Es una compañera de viajes y de aventuras que nos acompaña durante un período de nuestras vidas.

Para que este período sea lo más largo posible y la mochila nos dure mucho tiempo en las mejores condiciones, debemos comenzar por lo más esencial: comprar una buena mochila.

La elección de una mochila suele atender a varios principios que analizaremos en profundidad a continuación:

1. Elección de una mochila por su diseño

Un aspecto fundamental, la mochila te tiene que gustar. Bien por sus colores, por su forma o innovación, la mochila te debe resultar atractiva.

La elección de una mochila por su diseño es una decisión de tipo emocional, y aunque es importante, no debemos quedarnos sólo en este principio. Lo ideal es continuar al punto 2 y analizar si la mochila que nos gusta es capaz de satisfacer también nuestras necesidades.

2. Elegir mochila atendiendo a nuestras necesidades

Las necesidades que nos empujan a comprar una mochila son muchas:

  • Se nos rompe la que tenemos en uso y buscamos sustituirla.
  • Iniciamos una actividad que requiere el transporte de material específico como el comienzo en el gimnasio, la vuelta al cole, un viaje, ir al Camino de Santiago, etc.
  • Buscamos suplir una carencia de nuestra vieja mochila. Un espacio para el portátil, mayor comodidad para la espalda, mejor accesibilidad o mayor capacidad son algunos ejemplos.

Este tipo de variables nos conducen a tomar una decisión de compra más racional que en el caso anterior. Si queremos ir al Camino de Santiago por ejemplo, llevar una mochila escolar sería un error por mucho que nos guste su diseño.

Por esto, la recomendación es siempre validar nuestros gustos con nuestras necesidades, actuar de esta forma será una garantía de éxito para que la mochila que elijamos sea la apropiada.

Sin embargo, aún nos queda otro aspecto que en ocasiones pasamos por alto: la calidad.

3. La calidad de una mochila

Existe mucha diversidad en la confección de las mochilas. Podemos encontrar materiales de última generación, preparados para resistir cualquier condición y capaces de aguantar mucho trote durante largo tiempo.

Pero por otro lado, también vemos construcciones débiles, con materiales de mala calidad, costuras frágiles, cremalleras que se rompen o se oxidan. No es raro ver como se desprende el asa de una bonita mochila escolar después de apenas un mes comenzado el curso. Probablemente una mochila que cumplía con los dos puntos anteriores, bonita y para llevar los materiales del cole… pero de baja calidad.

Aunque por apariencia las mochilas tienen multitud de aspectos comunes que las hacen muy similares unas a otras, la realidad es que hay un mundo de diferencias entre muchas de ellas: no sólo por los materiales (que también), sino por su confección, costuras o elementos constitutivos (cremalleras, asideros, etc). Aunque no lo parezca, son una obra de ingeniería en la que intervienen muchos ingredientes. Conoceremos los más importantes:

  • Material: las encontramos de cuero de diferentes calidades y características, de telas naturales como el algodón, lino o lona; también de materiales sintéticos como el vinilo, vinylon, poliéster, etc. Cada uno de estos cuenta con características, estéticas y cualidades particulares. Da igual el material que elijas, puedes basarte en tus gustos o en tus necesidades (impermeable, resistente…) como hemos visto, lo importante aquí es que la mochila esté bien construida, lo veremos en el punto siguiente, en la confección.

Diversidad de características de las mochilas

  • Confección: es un elemento clave pasado por alto. La buena calidad de las costuras para evitar desgarros, los remates para impedir deshilachados, hilos y cosidos de buena calidad para resistir abrasiones, etc. son detalles en los que hay que fijarse porque redundan en la resistencia, y por lo tanto, en la durabilidad de la mochila.
  • Acolchados: la mochila debe ser cómoda, y más cómoda cuanto mayor sea el peso que deba soportar. Si la queremos para transportar un portátil, debe contar con un compartimento adecuado para ello y hay que prestar atención a los acolchados de las esquinas, que es por donde flaquean muchas mochilas para portátil. Las asas que soportarán el peso de la mochila (que reciben el nombre de hombreras), cuanto mejor sea su acolchado menos sufrirán nuestros hombros.
  • Tecnologías: sellado en cremalleras, sistemas de evaporación del sudor de la espalda, espaldera termomoldeada o de rejilla, opciones de expansión o compresión para aumentar o disminuir el volumen son otros aspectos que pueden cobrar relevancia en algunos casos.

4. El precio

Por último, más no siempre es mejor. Las mochilas más caras no siempre son ni las más bonitas ni las de mejor calidad.

En esto te podemos ayudar, déjate cautivar por marcas y fabricantes no tan conocidos porque en ocasiones desarrollan excelentes productos con una confección impecable que nada tienen que envidiar a las primeras marcas, que obviamente, tanto invierten en publicidad que repercute en su elevado precio.

En cualquier caso, haremos todo lo posible para traerte las mejores ofertas en mochilas, tanto de las primeras marcas como en opciones no tan conocidas pero de buena manufactura.

En resumen, la elección de una buena mochila se asienta sobre varios factores, todos ellos importantes y relevantes para que tu futura compañera de aventuras se convierta en una ayuda y no en una carga.

¡Hasta pronto!

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